Servicio de Urología Oncológica, Servicio de Oncología Clínica, Hospital Solca Núcleo Pichincha, Ecuador

 

Resumen

El cáncer renal representa el 3% de los tumores del adulto, su incidencia ha aumentado hasta un 30% en la última década, la bilateralidad es del 2%. La nefrectomía radical es considerada el manejo ideal del cáncer renal. Los buenos resultados obtenidos con la resección parcial, hacen considerar a la cirugía conservadora como el mejor tratamiento en los casos de tumores renales bilaterales. Asimismo se evita la diálisis, minimizando el riesgo subsiguiente de déficit inmunológico y alteración en la calidad de vida. En la actualidad existe controversia en cuanto a la técnica quirúrgica a realizar: resección parcial vs. nefrectomia radical. Presentamos el caso de una mujer de 61 años con cáncer renal bilateral. Se planificó cirugía radical de riñón derecho por gran tumoración, nefrectomía parcial y conservación de nefrona en el riñón izquierdo. Mientras se realizaban exámenes preoperatorios presentó una tromboembolia pulmonar y falleció.

Palabras clave: cáncer renal, bilateral

 

Abstract

Kidney cancer accounts for 3% of tumors in adults, its incidence has increased up to 30% in the last decade, the bilaterality is 2%. Radical nephrectomy is considered the ideal management of renal cancer. The good results obtained with partial resection, do consider conserving surgery as the best treatment in cases of bilateral renal tumors. It also prevents dialysis, minimizing the risk of immune deficiency and subsequent impaired quality of life. Currently there is controversy regarding the surgical tech- nique to perform partial resection vs. radical nephrectomy. We report the case of a 61 year old woman with bilateral renal cancer. Radical surgery was planned by large tumor right kidney, partial nephrectomy and nephron preservation in the left kidney. While conducting PRT presented a pulmonary embolism and died.

Key words: renal cancer, bilateral

 

Introducción

El cáncer renal bilateral representa el 2% de los cánceres renales. Es la tercera neoplasia del tracto urinario, en el momento del diagnóstico un 25 a 33% de los pacientes tienen metástasis. En el Registro Nacional de Tumores de Quito su incidencia es de 1.7 por 100 000 habitantes.

Los factores de riesgo, según estudios epidemiológicos, son el tabaco, la obesidad, la hipertensión arterial, la exposición a metales pesados y ciertas enfermedades genéticas predisponentes como la enfermedad de Von Hippel-Lindau (VHL). Afecta entre la 6ta. y 7ma. década de la vida y predomina en el varón, con una relación hombre-mujer de 3 a 1.

Actualmente se discute sobre el valor pronóstico de ciertos marcadores séricos como la hemoglobina, PCR, B2 microglobulina y la fosfatasa alcalina. Además, la posibilidad de realizar la exéresis quirúrgica condiciona la tasa de supervivencia de estos pacientes.

 

Caso clínico

Mujer de 61 años con antecedente de hipertensión arterial (HA) desde hace 10 años y sin tratamiento. Consultó por hematuria macroscópica de 3 meses de evolución, acompañada de dolor lumbar bilateral. En los últimos 2 días presentó obstrucción urinaria y hematuria con coágulos.

Exámenes: BH (plaquetopenia 85.000), QS (creatinina 1.08), tiempos normales.

Una TAC simple y otra contrastada mostraron neoplasia renal bilateral, sincrónica, con mayor compromiso derecho (Figura 1). Se observaron infiltrados en hígado y páncreas, una mayor curvatura en el estómago acompañada de trombosis de arteria y vena renal bilaterales (Figura 2). Una angiotomografía (con reconstrucción en 3 dimensiones) mostró la presencia de fase pielográfica adecuada bilateralmente con amputación del segmento superior del riñón izquierdo; en la fase angiográfica se observó la presencia de trombo de arteria y vena renal bilateral (Figura 3).

Discusión

El cáncer renal bilateral puede presentarse de forma sincrónica o metacrónica y su frecuencia oscila entre el 0.4 y el 5% de los tumores renales1. Existen casos de carcinoma renal bilateral familiar donde se ven afectados varios miembros de la misma familia con los siguientes síndromes: Von Hippel-Lindau, carcinoma de células renales papilar hereditario, síndrome de Birt-Hogg-Dubé y oncocitoma renal. La cirugía conservadora con márgenes amplios puede ser un tratamiento eficaz para conservar la función renal y minimizar el riesgo de enfermedad metastásica1-3.

Desde 1963, Robson aportó el conocimiento de la radicalidad en la cirugía del cáncer renal, con mayores índices de supervivencia frente a la nefrectomía simple. La nefrectomía radical es el tratamiento de primera elección en el carcinoma renal unilateral con riñón contralateral sano. Sin embargo, en los últimos años se han visto diferencias, básicamente en la supervivencia, entre la nefrectomía simple y la nefrectomía radical4, 5.

La cirugía es el único tratamiento con intención curativa del carcinoma renal y ésta debe conseguir la exéresis completa del tumor con márgenes negativos6. Cuando se trata de tumores pequeños puede valorarse la cirugía conservadora, tomando en cuenta que existe riesgo de recidiva local, como consecuencia de la resección insuficiente de la primera lesión, a la presencia de lesiones satélites no identificadas desde el principio, o a ambas7-9.

En diferentes series publicadas en las últimas décadas, se avala la solidez de la cirugía conservadora en el tratamiento del carcinoma renal. Cuando se trata de cirugía conservadora electiva, la mayoría de los autores aceptan un límite de 4 cm para tener un riesgo bajo de recidiva tumoral10,11. Existen datos de riesgo casi nulo si los tumores son menores a 2.5 cm, en estos casos la cirugía conservadora está indicada y el seguimiento a largo plazo revela buenos resultados12.

Conflictos de interés: Los autores declaran no tener conflictos de interés.

 

Bibliografía

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